Ácido hialurónico

El ácido hialurónico es uno de los mejores aliados en medicina estética para el tratamiento de rejuvenecimiento facial. A medida que cumplimos años nuestra piel pierde su capacidad de hidratación, por lo que ésta empieza a lucir apagada, deshidratada y más envejecida. Es, sobre todo, a partir de los 35 años cuando la dermis comienza a perder elasticidad y aparecen las arrugas.

El ácido hialurónico se encuentra de forma natural en nuestros tejidos y órganos, por lo que el tratamiento de rejuvenecimiento facial con inyecciones de esta sustancia es 100% biocompatible y sus resultados son muy naturales.

Infiltraciones de ácido hialurónico

En el ámbito de la medicina estética se realizan rellenos faciales con diferentes sustancias. Una de las más utilizadas es el ácido hialurónico, que permite devolver la tersura y juventud a la dermis sin pasar por quirófano.

Esta sustancia es la preferida por los especialistas, ya que es capaz de absorber grandes cantidades de agua que consiguen dar volumen e hidratar los tejidos. Al mismo tiempo, estimula la producción de colágeno impulsando el efecto rejuvenecedor.

Una de las principales ventajas del ácido hialurónico es que tiene una alta tolerancia, no requiere de pruebas de reacción previas y es reabsorbible de forma natural por el organismo.

El tratamiento se realiza mediante pequeñas inyecciones en zonas específicas del rostro. Generalmente, se aplica en el contorno y comisura de los labios, para dar volumen a los pómulos o labios, en las arrugas alrededor de la boca, para minimizar las líneas de expresión a los lados de la nariz y boca, y en las patas de gallo.

De esta forma se corrige las arrugas y surcos del rostro. Además, minimiza el aspecto de las líneas de expresión y remodela el volumen del mentón, labios y nariz.

El proceso dura aproximadamente entre 30 minutos y 1 hora, según las zonas que se vayan a tratar y el grado de tolerancia a las molestias de las inyecciones que tenga la paciente. Tras su aplicación la paciente notará una ligera hinchazón en la zona, que desaparecerá gradualmente en unas horas.

Se trata de una técnica mínimamente invasiva, que permitirá a la paciente reincorporarse a su vida rutinaria al día siguiente.

Usos del ácido hialurónico

Los usos del ácido hialurónico no se limitan a la medicina estética sino que van más allá. También se aplica en diferentes especialidades médicas, como traumatología y oftalmología. Los especialistas han comprobado que tiene grandes beneficios en tratamiento para personas con artritis y enfermedades reumáticas. También se utiliza como complemento alimenticio con el objetivo de reconstruir los cartílagos.